No se puede resolver un problema basándose en el nivel de frecuencia que se ha identificado. Albert Einstein
He estudiado medicina desde los 19 años y he trabajado en algunos de los mejores hospitales de Grecia y el Reino Unido, pero descubrí el significado de la salud solo cuando desarrollé mi propio problema. En este capítulo no abordaré el aspecto biológico y bioquímico de una enfermedad, sino que presentaré una perspectiva espiritual, basada en los descubrimientos de la física cuántica, que nunca se enseña en las facultades de medicina. Se le llama metafísica, pero es muy real; solo nuestra ignorancia de la realidad la caracteriza como tal. Como ya he dicho: Según los físicos cuánticos, la separación de las cosas es imposible; es una ilusión de nuestros limitados cinco sentidos. Entonces, si la Unidad es la realidad, ¿qué son las enfermedades desde esta perspectiva? Pero, ¿qué significa la Unidad? La Unidad significa que todo y todos estamos conectados en un Ahora infinito. Todos estamos conectados en un océano infinito de frecuencias, en un océano infinito de Amor Incondicional, cada uno con su propio enfoque y camino. Desde esta perspectiva, no existen etiquetas para la enfermedad, sino solo perturbaciones energéticas, estados de baja frecuencia debidos a la falta de Amor. Estas perturbaciones energéticas son estados de baja vibración que se manifiestan como emociones negativas (miedo, culpa, ira, dolor, etc.) y, mentalmente, como creencias limitantes (no soy lo suficientemente bueno, no merezco, debo ser castigado, sufro, etc.). Siempre es el resultado de la falta de Amor. Por lo tanto, es la falta de Amor la que, en última instancia, contribuye o crea la enfermedad. Este es un proceso de largo plazo con raíces en la infancia o incluso en el útero; tarda décadas en desarrollarse y se manifiesta inicialmente como una perturbación energética en nuestro campo energético y, si no se trata, posteriormente como síntomas corporales. Estas emociones, pensamientos y creencias negativas forman parte de nuestra Mente. Así pues, desde esta perspectiva de Unidad, una enfermedad es básicamente un problema de nuestra Mente, no de nuestro cuerpo. Esto significa que nuestra mente crea nuestras enfermedades y la pregunta clave que debemos hacernos es: ¿Por qué me hago esto? Desde esta perspectiva, una enfermedad tiene un significado no solo biológico, sino también espiritual. Depende de nosotros descifrar el significado espiritual de una enfermedad y cambiar el rumbo de nuestra vida. De lo contrario, nuestra salud se deteriorará. Si desciframos el significado espiritual de una enfermedad y cambiamos el rumbo, existe la posibilidad de una recuperación parcial o completa, siempre que no se haya superado cierto punto en el cuerpo. Cuanto antes cambiemos el rumbo y nos alineemos con nuestro verdadero ser/nuestra alegría, mejor será el resultado. Debemos comprender que si tenemos el poder de crear nuestras enfermedades, también tenemos el poder de sanarnos. Así, desde la perspectiva de la Unidad, podemos entender las enfermedades como una manifestación corporal de nuestra desconexión con la Unidad/Amor Universal o Dios. Cuando esta energía (de Unidad/Amor) en el cuerpo se bloquea y las frecuencias corporales se reducen, se inicia una cascada negativa de todo tipo de problemas que, tarde o temprano, producen síntomas. Como resultado de esto, en casi todas las enfermedades se produce una oxigenación celular deficiente, acidosis celular, disfunción del sistema cannabinoide, aumento de las concentraciones de iones con carga positiva, reducción de la comunicación celular con los biofotones, etc. Además, como ya he mencionado, cuando el miedo y las emociones negativas destruyen nuestras vidas, nuestro sistema inmunitario se debilita y nuestro cuerpo se vuelve vulnerable a todo tipo de invasores; simplemente no puede eliminar las diversas formas de toxinas. Este proceso consta de varias etapas, pero cuando las toxinas entran en las células, se desarrollan diversos síntomas. Por lo tanto, es nuestra mente la que necesita sanación, y luego el cuerpo, si no se ha superado cierto punto, la seguirá. Así pues, la verdadera cura es la cura de la mente. Esto se logra con EFT/OEFT correctamente aplicada. Finalmente, desde la perspectiva de la Unidad, existe una situación que encontramos en casi todas las enfermedades, que reside en lo más profundo de nuestro ser y se manifiesta de diversas maneras:
Ansia de Amor:
En el fondo de cualquier enfermedad se esconde una ansia de amor de personas cercanas (padres, hermanos, compañeros, cónyuge, esposo, maestros, hijos, etc.), que se combina con la seguridad. Esta ansia de Amor causa sufrimiento, pero nos quedamos atrapados en esta situación sin saber que ya somos Amor. Rechazamos (inconscientemente) nuestro verdadero ser, nuestros talentos o carisma por esta ansia de Amor y permanecemos anclados en el pasado. Con la EFT/OEFT correctamente aplicada, podemos cambiar gradualmente nuestra percepción: de víctimas de la falta de Amor, a dueños de nuestras vidas, conectados con la Unidad y una expresión de nuestro verdadero ser y talentos. Esto nos trae alegría, felicidad y placer absolutos.